Algunos trucos para freír correctamente el pescado…

Ikamar, operador de la marca Langostino de Sanlúcar
30 enero, 2018
Junio, mes para el pescado azul.
5 junio, 2018

Algunos trucos para freír correctamente el pescado…

La variedad de pescados aptos para freír es muy amplia: lenguado, boquerón, gallo, pescadilla, calamares, gambas, bacalao, etc…  Ten en cuenta que para rebozar pescado grande lo mejor es cortarlo en filetes. También puede cortarse en tiras o en dados para las brochetas.

Cualquiera que sea el pescado elegido, debemos procurar que sea lo más fresco posible, en el caso de usar pescado fresco, y asegurarnos que el pescado esté completamente descongelado antes de empanarlo o rebozarlo y freírlo si lo que usamos es pescado congelado.

Lo primero que debemos tener presente es secar el pescado con cuidado antes de empezar, usando papel de cocina absorbente o un paño limpio. Si el pescado es congelado, debemos secarlo con especial cuidado antes de empanarlo porque si no, no se adherirá la cobertura. Si lo queremos hacer el pescado empanado es mejor que lo dejemos en la nevera antes de freírlo, durante quince minutos. Así quedará firme el empanado y no se deshará al entrar en contacto con el aceite caliente. Pero no deben ser más de quince minutos porque si queda frío el pescado, llevará más tiempo freírlo y se quemará por fuera antes de hacerse por dentro.

Hay muchas clases de harina y para preparar un pescado para la fritura es importante que utilicéis harina de calidad. En el caso del pescaíto, lo habitual es pasar el pescado sólo por harina, y no por harina y huevo. En el caso de las anillas de calamar, se pueden hacer también con harina y huevo, rebozándolas a la romana. También se pueden preparar mezclas de agua y harina o usar cerveza para hacer una especie de temperas. Lo primero, ponemos harina abundante en un tupper o en una fuente grande. Sobre ella, echamos el pescado seco y previamente sazonado (o adobado) y lo removemos con las manos para que se impregnen bien de harina y queden cubiertos.
A la hora de freír es mejor hacerlo por tandas, sin llenar la sartén o el cestillo de la freídora, así tendremos espacio suficiente para darle la vuelta y que se fría bien por todas partes. Si es necesario, reduciremos el fuego si este se calienta demasiado y empieza a humear.
Lo ideal es utilizar aceite de oliva virgen extra. Tanto si váis a utilizar freidora como si lo vais a hacer en sartén, es importante tener en cuenta dos cosas. Primero que el aceite esté bien limpio y no tenga sabor acumulado de anteriores frituras y segundo que el aceite esté bien caliente en el momento de introducir el pescado para que se haga rápidamente por fuera y así quede bien crujiente, a la vez que se mantiene jugoso en el interior.

Una vez frito, sacamos el pescado sacudiéndolo ligeramente y lo colocamos sobre una fuente cubierta con papel absorbente para que escurra el aceite sobrante. Podemos conservar el pescado frito caliente en el horno a temperatura muy baja, pero sin taparlo para que siga crujiente y seco. Lo mejor es servirlo enseguida.

A la hora de servirlo…

Las patatas fritas son un buen acompañamiento, el más socorrido, del pescado frito. Si os parecen demasiados fritos y quieres hacer un acompañamiento más ligero, podéis acompañarlo con una ensalada. La acidez del limón o del vinagre casa también con el pescado. Pero si lo preferís, podéis acompañarlo con una salsa ácida, como una mayonesa condimentada con tabasco, hierbas, cebolleta y jengibre. Os la recomiendo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies